El 27 de diciembre se celebró en el templo Chion-in (知恩院), en Kioto, el ensayo del Joya no Kane (除夜の鐘), el ritual budista con el que Japón despide el año. Durante la prueba, diecisiete monjes, siguiendo el ritmo de un canto ceremonial, coordinaron el esfuerzo colectivo necesario para hacer sonar la enorme campana del templo. El profundo y grave tañido resonó por la antigua capital como anticipo de la ceremonia de Nochevieja.
Este ensayo —denominado en japonés tameshi-zuki (試し撞き)— permite ajustar la cadencia, la sincronización y la seguridad del golpe antes del acto principal. La información fue difundida por Jiji Press, que documentó la preparación previa al rito.
¿Qué es el Joya no Kane?
El Joya no Kane es un ritual budista de fin de año que se celebra en todo Japón la noche del 31 de diciembre. En Nochevieja, numerosos templos hacen sonar sus campanas 108 veces, una cifra cargada de significado doctrinal.
Estas 108 campanadas representan las bonnō (煩悩), es decir, las 108 aflicciones o apegos mundanos que, según el budismo, perturban la mente humana. Cada tañido simboliza la liberación progresiva de una de estas cargas y la preparación espiritual para comenzar el nuevo año.
La campana de Chion-in, una de las más imponentes de Japón
Chion-in alberga una de las campanas budistas más grandes del país. Con más de tres metros de altura y un peso aproximado de 70 toneladas, su tañido exige la coordinación de varios monjes. En la ceremonia oficial, el grupo tira de las cuerdas al unísono mientras otro marca el ritmo mediante cánticos, logrando un golpe preciso y solemne.
El ensayo del 27 de diciembre cumple así una doble función: técnica —garantizar la correcta ejecución— y simbólica —preparar física y espiritualmente a la comunidad para el rito—.
Tradición viva en la antigua capital
Aunque el Joya no Kane se practica en todo Japón, la ceremonia de Chion-in destaca por la magnitud de su campana y por el marco histórico de Kioto. El sonido que se eleva desde el templo no solo anuncia el final del año, sino que evoca siglos de tradición budista que siguen plenamente vigentes.
Fuente: Jiji Press